SHRII SHRII ANANDAMURTII
"AMOR, EL PRE-REQUISITO ESENCIAL"
DE SU LIBRO A'nanda Vacana'mrtam PART 2
Como vosotros ya sabéis, el curry, aunque esté preparado muy cuidadosamente, no puede ser considerado un plato delicioso si le falta sal. Similarmente, todo esfuerzo humano por encontrar conexión entre lo finito y lo infinito fracasa si le falta devoción.
Tomemos el caso del karma. El aspirante es un karma yogui, pero todos sus karmas (acciones) seguramente fracasarán si le falta devoción. El karma sólo es glorioso cuando está asociado con devoción y amor por el Supremo. De otra manera, el karma se torna mecánico y la poca introversión que uno posee al comienzo, desaparecerá poco después, volviéndose el movimiento algo puramente extrovertido. Esto quiere decir que la existencia humana se convertirá en una máquina. Por lo tanto, uno no puede lograr la Meta Suprema a través de su karma, cuando este karma no esté asociado con devoción o amor por el Supremo.
Y ahora observemos qué sucede si uno practica tapasyá. Tapasyá significa sobrellevar dificultades y sufrimientos para lograr la meta en poco tiempo. ¿Qué sucede si mientras se hace tapasyá no hay amor por lo Supremo? Tal tapasyá no será más que una pérdida de tiempo. Tapasyá sin amor es una pérdida de tiempo y tendrá un efecto adverso, tanto en el cuerpo físico como en el cuerpo mental. El resultado será definitivamente negativo.
¿Qué es yoga?
"Yogashcittavrttinirodhah".
Yoga es la suspensión de todas las propensiones psíquicas. Ahora bien, si durante este periodo de suspensión, hay amor por Dios, todas las propensiones suspendidas se apoyarán en la Entidad Suprema. Supongamos que uno es un gran yogui, pero no tiene amor por la meta, esas propensiones suspendidas se convertirán al final en materia burda. Esto quiere decir que la sutil existencia humana se vuelve como el hierro, como la madera, como arena. ¡Qué deterioro! ¡Qué ruina! Este tipo particular de yoga donde el yogui no tiene amor por la Entidad Suprema, es llamado en sánscrito Hatha yoga. Es peligroso para el progreso humano. La palabra Hatha deriva de Ha y de tha. Ha representa el súrya nádii o idá nádii y es la raíz acústica de la fuerza física. Tha representa candra nádii o piungalá nádii y es la raíz acústica de la mente. Por lo tanto hatha implica controlar por la fuerza la mente a través de la fuerza física. Comúnmente hablando, cuando algo sucede abruptamente o de repente, usamos la palabra hathat, hathat significa Hat’hena kurute karma. Obviamente, el practicante de Hatha Yoga no puede alcanzar liberación.
Supongamos que un hombre no tiene devoción o amor por lo Supremo, pero él es un jinánii, él sabe de esto y de aquello. Pero jinána sin Paramátmá es como comer la corteza de la banana. No es la verdadera banana, es sólo la corteza. Uno no come nada sabroso. Este conocimiento no es parávidya, este conocimiento es aparávidya, o conocimiento relativo y pertenece al mundo material burdo. Este tipo de conocimiento burdo relacionado al materialismo burdo ha hecho mucho daño a la sociedad humana en los últimos siglos. Él ha llevado a toda la sociedad entera por mal camino, ha convertido a los seres humanos en animales. En efecto, los animales también han sido explotados por los proponentes de esas burdas filosofías.
“Preyaskará Yá buddhih
sá buddhih prán’aghátinii
Shreyaskará yá buddhih sá
buddhih moks’adáyinii”.
Se ha dicho que toda la sabiduría, pará y apará, son como un gran océano de leche. ¿Qué se consigue después de batir y batir un gran océano de leche? Consigues mantequilla y crema. Después de batir el océano, los devotos saborean mantequilla y crema, mientras que lo que sobra queda para los jinániis. Los intelectuales se pelean entre ellos por la propiedad de estas sobras. Y al final ni siquiera pueden gozar de las sobras, porque se echan a perder antes de llegar la decisión sobre quién debe gustarlas.
Hay muchas categorías de bhakti. Entre ellas, las tres categorías principales son támasico, rájasico y sáttvico. El bhakti támasico es devoción estática. No es en realidad devoción, puesto que aquí el deseo del individuo es que sus enemigos sean destruidos. Desde el momento que Parama Purus’a no es la meta, muy seguramente él o ella no alcanzarán a Parama Purus’a.
Bhakti rájasico significa devoción mutativa. En este tipo de devoción uno desea cosas del mundo físico. Tal vez uno pueda o no conseguir estas cosas como resultado de este bhakti, pero definitivamente uno no alcanzará a Parama Purus’a, porque Parama Purus’a no es la meta.
En el caso del bhakti sáttvico, o devoción sutil, la meta es Parama Purus’a. Los sadhakas deben aspirar sólo por Él y ésta es la Meta Suprema de toda búsqueda, de todo esfuerzo humano.
Patna, 13 de Setiembre. 1978